Enseñar al perro la orden “quieto”
Para enseñar esta orden se puede empezar desde el estado de sentado o el de echado, y utilizaremos algún tipo de premio, como siempre. Aunque la descripción parece larga, no es en absoluto compleja, fíjate bien en los pasos.
Nuestro perro debe estar sentado junto a nosotros, en el lado izquierdo, y el premio escondido en el puño de nuestra mano derecha, que se la haremos pasar por delante de la trufa con el fin de que sepa que habrá recompensa. Acto seguido daremos un paso al frente al tiempo que le decimos “quieto!” (stay), girándonos para situarnos justo enfrente de nuestro cachorro. Nuestros pies deben estar casi tocando sus patitas delanteras. Lo correcto es que el perro siga pendiente de nuestra mano derecha, mirando hacia arriba y sentado, si no es así es que no estamos acercando lo suficiente nuestro premio.
En esa posición, frente a tu perro, cuenta por ejemplo hasta 3 y vuelve entonces a la posición inicial, con tu perro de nuevo a tu izquierda. Le das la recompensa y lo elogias con mimos. Este ejercicio lo puedes repetir cada día, durante el período de una semana. Pasado ese tiempo modificaremos la orden “quieto!” para hacerla un poco más desafiante.
Comenzamos como antes, pero en esta fase daremos un paso más, con el fin de dejar más distancia entre nuestro perro y nosotros. Recuerda que el premio debe ir en el puño derecho, pero ahora la mano izquierda la abriremos (como en la foto de arriba) al tiempo que le repetimos “quieto!”. Él debiera estar pendiente también de la otra mano, la que lleva la comida, contamos en silencio hasta 5 y volvemos a su lado para recompensarle y elogiarle.
Repetiremos la orden cada día, pero aumentando el tiempo que permanecemos enfrente suya con la palma de la mano izquierda extendida y diciéndole “quieto!”. Cuando nuestro cachorro sea capaz de estar medio minuto esperando sentado, y a una distancia de un par de metros, ya estará preparado para ejercicios con más distancia y por más tiempo, hasta que vayas a darle el premio o le llames.
Recuerda que siempre pasado la mitad del periodo de entrenamientos, puedes no darle su premio en algunas ocasiones y otras sí, pero SIEMPRE elogiarlo. La orden quieto ha salvado a muchos perros de atropellos por autos, por ejemplo, y es una ayuda fundamental para controlar su estado de ánimo en determinadas circunstancias.
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24 Octubre, 2008 a las 23:53
[...] sin la correa y dejar que salga sin tener nuestro permiso. La solución pasa por enseñarle bien la orden quieto, y la obedezca estando la puerta abierta. No es fácil, pero practicado se [...]
1 Enero, 2009 a las 3:14
Hola Adfer. Llevo probando este entrenamiento unos 3 días con Leo (2 meses y medio) La orden “sit” ya la obedece con premio y sin él (voy alternando) Pero con la orden “quiet” (le hablamos nuestra lengua materna, catalán) me está costando porque hago todos los pasos pero al ponerme ante él no para de saltar olisquando el premio, solamente se queda quieto si le digo “sit” y entonces creo que se está liando con las palabras. ¿No se puede usar solo una palabra, con “sit” consigo que se quede 3 segundos y luego le doy el premio. Cada día se queda sentado un poco más de rato, pero a veces cuesta que se esté totalmente quieto.
Otra pregunta ¿cuantas veces al dia es aconsejable repetir la lección?
Tambien decirte que obedece solo si lo llamo yo, porque soy quien lo entrena y sabe que luego hay premio. ¿Que debería hacer el resto de mi familia? Es que ellos no están por la labor de entrenarlo y no les hace ni caso cuando le llaman. Con ellos solo juega.
Gracias como siempre.
Un saludo
Ana (Barcelona)
2 Enero, 2009 a las 11:32
Ana->Cuanta mayor diferencia fonética exista entre las órdenes, mejor para el perro. Había un perro que se llamaba Bono y cada vez que se le decía NO creía que se le estaba llamando… como ves, hay que tener cuidado. Debes enseñarle cada orden con su palabra adecuada, y hacerlo en una o dos sesiones al día. Puede haber alguien más que le enseñe (refuerce) las órdenes, así aprenderá mejor cómo suenan en boca de otros miembros de tu familia, pero claro, si no ponen mucho empeño en enseñar a Leo… tampoco es de extrañar que no les obedezca ¿no crees?.
6 Enero, 2009 a las 7:10
Hola me encantó la página, es de gran ayuda para entrenar a nuestro cachorro Bruno, de tres meses de edad.