Como casi todos sabréis, el beagle Taco (21 meses) murió al día siguiente de haber sido intervenido quirúrgicamente por un bulto en su hocico. El veterinario pidió permiso a sus dueños para practicarle una autopsia, resultados que Mario no quiso recoger hasta pasados más días de duelo.
Hoy Mario quiere compartir esos datos con todos nosotros, por eso se acaban de hacer públicos los detalles, incluso el documento forense.
La conclusión es la que nos cuenta Mario: “…la suerte de mi Taquito ya estaba echada…”
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