Si has contestado Sí al título de este artículo es que tienes varios problemas con tu perro, si la respuesta ha sido NO, estaría bien que supieras qué hacer si eso te llegara a ocurrir. Que nuestro perro nos rete, gruña, incluso quiera mordernos… indica que estamos ante un ejemplar dominante, todo un carácter alfa al que hay que destronar. Es un problema que puede presentarse en cualquiera raza, tiene solución, pero si se tarda en corregir puede acarrear problemas mayores.
Colección de artículos relativos a la educación y adiestramiento de cachorros y perros adultos.
Cuando el cachorro ya está vacunado, acostumbrado al collar y la correa, y lleva ya varios días de salidas donde le hemos puesto de manera más continuada en contacto con el mundo exterior, es hora de aplicarle disciplina a los paseos. ¿Por qué digo esto? Porque al perro no sólo se le pasea para que haga sus necesidades, sino también para seguir educándolo, para controlar sus instintos y ganas de dominar, en definitiva, para que también en ese medio sepa cómo comportarse.
Es preciso realizar ciertas prácticas con el fin de prevenir de los típicos problemas a los que todo dueño de un beagle se va a encontrar durante los paseos:
Se ha actualizado la página del beagle de las Islas Canarias, Ringo. Aparte de unas fotos envidiables de su perro beagle en estas maravillosas islas, sus dueños aportan información de interés para todos aquellos que tengan que viajar en avión con alguna mascota. Hay que recordar la necesidad de una jaula homologada, y por tanto de un entrenamiento previo del perro para que se acostumbre a ella. Para más información, se puede preguntar tanto en este artículo como en el de Ringo, seguro que José Antonio nos aclarará todo aquello que no sepamos.
Cuando nuestro beagle tiene algo en la boca, tendemos a cometer el error de quitárselo tirando por un extremo, mientras él se resiste manteniéndolo con sus dientes por el otro. Es un error actuar así porque refuerza su lado más dominante, además de que nos puede causar algún que otro mordisco.
Saber quitarle al perro algo de la boca es una tarea sencilla que hay que practicarle desde que es un cachorro, sirve para frenar su instinto dominante y potenciar una postura sumisa ante nuestra petición. Si observas con atención el vídeo verás que no se le quita el hueso tomándolo, sino “pisándolo”, en este caso con nuestro puño, de esa manera tomamos POSESIÓN del objeto. El perro en ese momento entiende que el hueso es nuestro, entonces nos lo podemos llevar.
Cualquier cachorro recién llegado a casa seguramente engullirá la comida, la tragará sin masticar en un plis-plás… y esto realmente no es nada bueno para su estómago, ni para los que le rodean (flatulencias). Ocurre por la competencia adquirida con sus hermanos de camada, “quien más deprisa traga, más come“, y aunque ahora no tenga a sus hermanos cerca, sigue con esa costumbre.
Los dueños de Trasto se alarmaron bastante, y pensaron que algo había que hacer para evitarlo, el resultado lo encontrarás en este simpático vídeo:





Comentarios recientes