Los cachorros son pura energía, y necesitan diariamente quemarla. Su metabolismo está en plena ebullición, no sólo los paseos que le demos y ni siquiera el juego con algún cachorro puede ser suficiente. Cuando están faltos de juego lo sabremos porque:
- El cachorro destroza parte de nuestra casa (muebles, cojines, balletas, etc…), cualquier cosa que esté a su alcance. Y puede ocurrir estando solo o incluso en nuestra presencia.
- Nos va a buscar, a provocar con mordiscos, incluso a ladrar… Nos está pidiendo juego.

Esas orejas tan características de los beagles, tan suaves y aterciopeladas, son un punto de su cuerpo a tener presente a la hora de su cuidado, acicalamiento y salud.


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