Este tema puede parecer fácil, pero hay muchos dueños de perros que cometen algunos errores importantes en la higiene de su mascota. Cuando un cachorro llega a casa suele oler bastante mal, sobre todo si viene de un criadero, y claro, la primera intención es bañarlo. Primer error, el cachorro se puede mojar y lavar una vez esté protegido por las vacunas, mientras tanto la limpieza será siempre en seco, por ejemplo con cepillado y polvos de talco.

El cepillado es una buena manera de mantener el pelo de tu perro sano y brillante, favorece la eliminación de pelos muertos y estimula que los aceites naturales del perro añadan brillo, dándole un aspecto más sano. Aunque el pelo de los beagles sea corto, es muy recomendable pasarles el cepillo todos los días, siendo suficientes 5 minutos. Piensa que todos esos pelos que salen (te sorprenderá la cantidad) de no quitárselos con el cepillo acabarán esparcidos por toda tu casa.
En la dentadura de los perros se forma una placa bacteriana que si no se elimina produce lo que llamamos sarro dental. Precisamente ese mal aliento del perro se debe principalmente por la falta de higiene bucal, e incluso puede llegar a provocarle la
Con la llegada de tu cachorro a casa estás tan entusiasmado que lo único que te apetece es perseguirlo, jugar con él, tomarlo en brazos, … pero de pronto, te das cuenta que algo no va muy bien: su olor no te gusta demasiado, y más si tu beagle viene de un criadero. De buena gana le darías un buen baño, pero NO DEBES! es demasiado pequeño, no está totalmente vacunado pues el riesgo de que se te ponga enfermo es alto. Entonces ¿cómo lavar al cachorro?



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