Para educar a un perro es bueno saber qué técnicas hay que emplear en determinados momentos, no hay mucho secreto, pues casi siempre es la misma: advertir y corregir. Pero puede ocurrir que estemos tan obsesionados en corregirle a nuestro perro, en la orden en sí, que olvidemos otro factor importante: nuestro estado de ánimo.
Tu perro siempre va a percibir tu estado anímico, y dependiendo de cuál sea, así actuará. Quiere esto decir que se puede dar el caso de que estés aplicando una técnica correctamente, pero veas que no está teniendo el éxito esperado. Entonces debes preguntarte en qué estado de ánimo te estás relacionando con tu perro.




Comentarios recientes