
Prometí que algún día hablaría de cómo Gala llegó a formar parte de mi familia, y así lo voy a hacer hoy.
Garret (mi perro beagle) ya tenía poco más de un año y tuvo la suerte que en el mismo barrio conocíamos a una hembra beagle con la que le gustaba jugar (Sara), pues bien, Gala nació de esa unión. He de decir que en un principio mi intención no era quedarme con ningún perro de la camada, de los 7 preciosos cachorros que nacieron, un macho y una hembra me correspondían, pero los iba a vender a dueños ya escogidos.

Este tema es mucho más importante de lo que uno se cree, no olvidemos que el beagle es un sabueso, un perro de caza que “está hecho” para tener cierta actividad física diaria. Si tu no eres un cazador, o tu beagle no hace diariamente un ejercicio extra, es evidente que tendrás que alimentarlo menos.
Aquí en el hemisferio norte ahora es verano, es época de vacaciones, y la gente con sus animalitos se traslada de un sitio a otro.
Antes de nada presentar a mis dos perros beagles: Garret y Gala.


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