
Ya he hablado anteriormente sobre la conveniencia de pasear al perro con la correa, ya que son muchos lo problemas que podemos evitarnos. Pero muchas veces he tenido deseos de dejar sueltos a mis beagles en algún sitio abierto que no suponga peligro para ellos ni para nadie.
En el trayecto a la oficina me encontré hace unos días con un hecho insólito para mí: un dueño que paseaba a su beagle con la correa pero que lo soltaba más tarde en un gran solar vacío sin edificios. Este acontecimiento mereció que aparcara mi vehículo y me acercara para ver más de cerca este acontecimiento, ya que siempre he pensado que un beagle suelto haría cualquier cosa menos obedecer a su dueño, dedicándose más a seguir algún rastro encontrado.
Seguir leyendo...
Comentarios recientes