Perrita Lola: una mordedora en potencia

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Este post tiene que ver con una perrita beagle llamada Lola, de Gaudalajara (España). Es un artículo largo porque su dueño aporta varios detalles relacionados con los primeros días del cachorro en casa. Después del texto del dueño, y las fotos de su beagle, he añadido algunos apartados para aclarar ciertos asuntos importantes.

Lo primero de todo es felicitar a Adfer por el blog. Durante bastante tiempo estuve buscando un portal especializado en la raza Beagle, que es una raza muy particular. Creo que ésta es la mejor de todas, ya que más allá de las entradas en el blog, he aprendido mucho de los comentarios de la gente. Y como Adfer los responde todos… Además, los artículos sobre historias particulares ayudan mucho, porque los dueños nos sentimos identificados con muchos problemas, que sin llegar aquí hubiera sido imposible saber cómo atajarlos.

cachorra de beagle en su canasto

La beagle Lola de Guadalajara (España)

Voy a contar la historia de Lola, una perrita Beagle de 9 semanas que lleva 8 días con nosotros. Somos una pareja joven que nunca ha tenido un perro, y como novatos en este mundo queremos informarnos pronto. Nos han dicho que de la semana 8 a la 14 es el periodo de aprendizaje de un cachorro, por lo que no hay tiempo que perder.

Elegimos a Lola entre una camada de 3 beagles. Cuando llegamos ya se habían llevado uno de ellos, y quedaban Lola y Luna. Nos encaprichamos de Lola por ser quién mostraba más interés. Parece ser que elegimos a la más nerviosa y testaruda de todas.

Una habitación para ella sola

El primer día fue positivo. Hicimos un viaje con ella de 1 hora, y no se hizo pipí ni caca en el coche. Tuvo la paciencia de esperar a que llegáramos a casa. Como nuestro apartamento es grande (para 2 personas, pero hay 3 habitaciones), le reservamos una habitación para ella. Por suerte es un piso alquilado y no tiene muchos muebles. Su habitación no tiene ni uno, por lo que no debemos preocuparnos de que destroce muchas cosas.

No le hemos puesto en una jaula, cosa que no nos gusta ya que preferimos que se acostumbre a la casa desde pequeña. Ya conoce cuál es su cuarto y su cama. A veces por la noche viene a nuestra habitación, pero rápidamente la volvemos a llevar a su cuarto y a su cama. No queremos acostumbrarla a dormir o estar en nuestra habitación.

beagle Lola de Guadalajara

Aprendiendo desde temprana edad

Tiene puesta la 1° vacuna, pero aún así y con el consejo del veterinario, la sacamos a veces a dar un paseo por la calle para que se acostumbre y socialice un poco con humanos y perros. Antes de que nadie ponga el grito en el cielo, no dejamos que el perro coma u olisquee alguna cosa contraproducente, ya que aún no tiene todas las vacunas. Pero nosotros preferimos correr el riesgo, pues conocemos muchos casos de perros que en las semanas clave no han salido de casa, y luego cuesta un mundo que socialicen con otros, tengan miedo y puedan responder de forma agresiva. Nosotros la cuidamos de que esa salida sea lo más limpia posible.

He leído varios comentarios de Adfer sobre el liderazgo en este tipo de perros, y creo que en este caso no tenemos muchos problemas. Comemos antes que Lola, y le hemos enseñado a sentarse antes de darle algo de comida. Tampoco se enfrenta a nosotros (todavía). Pero tenemos las cosas claras, y si hay que mostrar autoridad no nos temblará el pulso, sin llegar a ejercer violencia claro está.

Otro cachorro que mordisquea

Pero hay algo que me preocupa un poco de Lola, y son las mordidas. Tengo que admitir que leyendo algunos casos de aquí, se me baja la preocupación. No suelen ser mordidas muy fuertes, pero sí que he notado que es parte de su instinto, y es casi imposible quitárselo de la cabeza. Hemos optado por ignorarle cuando nos muerda los pies, y no dar juego a ese comportamiento, pero noto que incluso cuando ella lo entiende y empieza a dar besos, de repente vuelve a dar una mordida como de manera inconsciente.

Este tema me preocupa, porque en mi familia no suelen gustar mucho los perros. Me gustaría llevarla para visitar a mis padres, y espero que no empiece a morder, aunque esa mordida no fuera ni fuerte ni con maldad.

Compramos juguetes para que los mordisqueara, pero no sé si así estoy favoreciendo que muerda aún más. El juego de la pelota, creo que es aún pequeña para enseñárselo.

Mi pregunta es: ¿Hay algún método de que el perro no muerda de ninguna de las maneras? Es la parte que más me preocupa de nuestra perrita, y de esta raza.

Un saludo y gracias. (Jorge Pereira)

A continuación paso a responder a Jorge, y añado algunas aclaraciones que creo son necesarias. Seguro que servirán de ayuda a los dueños novatos que lean este artículo.

Los perros están siempre aprendiendo

Por mi experiencia, he de añadir que los perros están siempre aprendiendo. Mi perrita Gala, que tiene casi 15 años, aún me sorprende con lo que es capaz de aprender. El cerebro de un cachorro es una “esponja” que adquiere nuevos conocimientos diariamente, pero ese proceso no se detiene nunca. Al cachorro hay que empezar a educarlo desde el primer día que está con nosotros, y debe ser así hasta el final de su vida.

El espacio de un beagle

Doy por hecho que cuando Jorge lea este post, ya se habrá dado cuenta que Lola quiere estar siempre acompañada. No solo hay que tener en cuenta que los beagles prefieren estar con el resto de la “manada”, sino que además los perros ven a los humanos como si fuéramos cánidos. Esto ya lo expliqué en un artículo pasado, que trataba sobre el espacio para el beagle. Los dueños decidimos qué límites impondremos a nuestro perro, pero es importante saber que los beagles son especiales: siempre, siempre, querrán estar junto a su dueño.

Si no respetamos que nuestra mascota es un perro, y en este caso un beagle, acabaremos teniendo problemas.

La jaula para tu perro

Puede que en el primer artículo que escribí sobre la jaula para perros, no me explicara bien. La jaula es la mejor manera de viajar con tu beagle, ya sea para trayectos cortos o largos. Pero si esperas a tu primer viaje para meter a tu perro dentro de una jaula, eso traerá consecuencias desastrosas. Como comprenderás, lo lógico es haberlo acostumbrado previamente a estar dentro de su jaula. De esta manera, cuando le toque ese primer viaje en coche, se meterá confiado en su jaula. Sucederá así porque le has enseñado previamente que la jaula forma parte de su espacio.

Cómo corregir el mordisqueo de un cachorro

Es bastante probable que la perrita Lola haya nacido en una camada de un criadero de beagles. Eso significa que antes de llegar a casa de Jorge, apenas había tenido contacto con humanos. Lola se tendrá que adaptar a su nuevo hogar, pero viene con una conducta aprendida: el mordisqueo formaba parte del contacto diario con sus hermanos.

Este hecho ya nos debe dar un pista muy clara de cómo corregir los mordiscos del cachorro. Es decir, tendremos que hacer lo mismo que hacía su madre y hermanos: responder a ese comportamiento devolviéndole un mordisco. Para ello utilizaremos nuestra mano como si fuera una boca. Cada vez que el cachorro nos mordisquee, hay que reaccionar “mordisqueándolo”; y además hay que hacerlo con la misma intensidad que él aplicó.

Para más detalles, puedes leer el post de cómo corregir el mordisqueo de los cachorros. Allí hay también un montón de comentarios de otros usuarios, y sus correspondientes respuestas.

 

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